Si deseas controlar el acceso a tu webcam compartida, puedes configurar una contraseña de autorización que protegerá el dispositivo frente a conexiones no autorizadas.
Para poder compartir una webcam por Internet, el ordenador local al que está conectada físicamente debe contar con una dirección IP externa.
Al redirigir datos sensibles hacia un equipo remoto, se recomienda habilitar la cifra del tráfico. Así, tus datos estarán protegidos frente a interceptaciones o pérdidas.
También es aconsejable activar la opción de compresión de tráfico si dispones de un ancho de banda limitado o simplemente quieres agilizar la comunicación.